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El chaquetón: elegancia militar que nunca pasa de moda

El chaquetón. Seis botones, cuello sastre y corte recto. A primera vista, nada podría ser más sencillo. Y, sin embargo, ningún abrigo tiene esta presencia inmediata, esta autoridad natural. El...

El chaquetón. Seis botones, cuello sastre y corte recto. A primera vista, nada podría ser más sencillo. Y, sin embargo, ningún abrigo tiene esta presencia inmediata, esta autoridad natural. El chaquetón no intenta impresionar: impresiona porque no lo intenta.

Orígenes en la Marina

El chaquetón (o “caban” en francés) nació en los buques de guerra. Los marineros de la Royal Navy y más tarde de la Armada francesa lo usaron para enfrentarse al viento y a las salpicaduras del mar. La gruesa lana afieltrada repele naturalmente la humedad. El atajo permitía subir los obenques sin enredarse. Los botones, grandes y muy espaciados, podían agarrarse con guantes mojados y congelados.

El cuello sastre, ese cuello grande que se alza y se abotona a un lado, es la firma del chaquetón. Protege el cuello del viento sin asfixiar, enmarca el rostro y da ese aspecto distintivo, a la vez marcial y elegante.

El chaquetón hoy

Se elige un chaquetón por su corte: recto, sin exceso de volumen, hombros crujientes. El largo ideal cubre las caderas sin bajar: esto es lo que distingue el chaquetón del abrigo. La tela lo es todo. Un chaquetón de lana afieltrada se mantiene fiel al original. Un chaquetón de cachemira es una experiencia diferente: más ligero, más fluido, luce como una chaqueta gruesa en lugar de un abrigo. En Coulange, cada chaquetón se confecciona en nuestros talleres con una garantía de por vida, porque este es el tipo de abrigo que se conserva para toda la vida.

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