Un abrigo para hombre no es una compra cualquiera. Es la pieza que se pone cada mañana de octubre a marzo, la que dice quién es usted antes de haber abierto la boca. Una mala elección y pasará el invierno arrepintiéndose. Una buena elección, y tendrá un aliado para veinte años.
El material: todo empieza aquí
La lana es el material rey del abrigo — cálida, transpirable. Pero no todas las lanas son iguales. Una lana merina es suave y confortable. Una cachemira es más cálida, más ligera, más flexible — y más rara. El forro, a menudo descuidado, hace la mitad del confort. Un forro de viscosa o seda se desliza sobre la ropa sin electricidad estática.
El corte: lo que marca la diferencia
Un abrigo bien cortado no se ve — se siente. Los hombros deben caer exactamente en la articulación. La manga debe llegar a la base del pulgar. El busto debe permitir cruzar los brazos sin tirar. En Coulange, cada abrigo está ensamblado a mano y garantizado de por vida.


